Qué es la tampografía y cómo funciona
Por IBPRINT · Publicado el
Qué es la tampografía, en una frase: un sistema de impresión indirecto en el que la imagen va grabada en hueco en una placa, el cliché, y un tampón de silicona recoge la tinta de ese grabado y la estampa sobre la pieza. Al adaptarse a la forma del objeto, imprime sobre superficies curvas, irregulares y tridimensionales que la serigrafía no alcanza.
Esta guía abre el hub de tampografía. IBPRINT diseña, fabrica y mantiene máquinas de tampografía de 1 a 6 colores en Igualada (Barcelona), y no imprime por encargo.
En resumen
- La tampografía transfiere la tinta del cliché a la pieza con un tampón de silicona; la película que deja es muy fina, de 4 a 10 µm [2].
- Imprime sobre plásticos técnicos (ABS, policarbonato, PMMA, poliamida, POM, poliestireno, PVC rígido), metal, vidrio, cerámica, caucho y silicona [1].
- El polipropileno y el polietileno necesitan pretratamiento (flameado, corona o plasma): su tensión superficial queda por debajo de las 38 dinas/cm que Teca-Print marca como mínimo [1][2].
- Es un proceso indirecto y en hueco: la tinta se aloja en el grabado del cliché y una cuchilla retira el sobrante antes de que el tampón la recoja [1][6].
- La vida del cliché va de ~10.000 ciclos (polímero) a varios millones (acero, cerámica) [4]; el tampón, de silicona, se fabrica de 39 a 68 Shore 00 Si, ±2 [3].
¿Qué es la tampografía?
La tampografía es un procedimiento para imprimir sobre objetos en el que la tinta se aloja en el hueco grabado de una placa y se transfiere a la pieza mediante un tampón flexible. En inglés se conoce como pad printing [2]. Es una técnica reconocida como oficio cualificado. El catálogo nacional de cualificaciones profesionales de España recoge «Impresión en serigrafía y tampografía» dentro de la familia de Artes Gráficas, con una unidad de competencia específica: «Realizar la impresión en tampografía» [5].
A diferencia de la serigrafía, que hace pasar la tinta a través de una malla con una rasqueta [6], aquí la imagen está grabada en bajorrelieve en el cliché. Ese grabado define el dibujo: lo que queda hueco se llena de tinta y lo que está a ras no imprime. Por eso la tampografía destaca en marcas pequeñas y detalle fino sobre piezas que no son planas.
¿La tampografía es un sistema directo o indirecto?
La tampografía es un sistema de impresión indirecto. La tinta no pasa del cliché a la pieza directamente, sino a través de un elemento intermedio, el tampón, que la recoge del grabado y la estampa sobre el objeto [1]. Ese paso intermedio es lo que permite imprimir sobre superficies a las que una plancha rígida no podría amoldarse.
Además es un proceso en hueco: igual que en el huecograbado, la tinta se retiene en las zonas rebajadas del cliché y se retira de la superficie lisa antes de imprimir. En la impresión de esferas de reloj, que usa esta misma técnica, se ve con claridad: se extiende el barniz sobre la placa grabada y se rasca con una espátula, de modo que el barniz queda solo en el hueco del grabado antes de que el tampón lo recoja [6].
¿Cómo funciona la tampografía? El ciclo paso a paso
La tampografía imprime repitiendo en cada pieza un ciclo de cuatro pasos [1]:
- Entintado del cliché. La tinta cubre la placa y rellena el grabado.
- Barrido de la cuchilla. Una cuchilla (o el propio tintero cerrado, que hace de cuchilla) retira la tinta sobrante de la superficie lisa y la deja solo en el hueco.
- Recogida por el tampón. El tampón de silicona baja sobre el cliché y recoge la película de tinta del grabado.
- Estampado. El tampón se desplaza y baja sobre la pieza, depositando la tinta.
La clave está en lo que ocurre entre la recogida y el estampado. En ese trayecto, parte del disolvente de la superficie de la tinta se evapora y la tinta se vuelve pegajosa [1]. Ese tack hace que la tinta se despegue del tampón y se quede en la pieza, porque la silicona es antiadherente y suelta casi toda la tinta que ha recogido.
La película resultante es muy fina: Teca-Print indica un espesor de tinta de entre 4 y 10 µm, que varía con el tipo de tinta, el tono, la viscosidad, la profundidad del grabado y factores ambientales como el calor y la humedad [2].
Para imprimir varios colores, las máquinas repiten el ciclo en estaciones sucesivas. Se puede trabajar «húmedo sobre húmedo» (wet-on-wet), es decir, sin secado intermedio entre colores, apoyándose a menudo en toberas de aire frío sobre la pieza impresa [2].
¿Qué partes tiene una máquina de tampografía?
Una máquina de tampografía se organiza en torno a cinco elementos. El catálogo oficial de cualificaciones los nombra con el vocabulario del oficio: clichés, tampones, mecanismos de entintado abiertos y cerrados, moldes para sujeción de productos y sistemas de transporte como lanzadera o carrusel [5].
- Cliché. La placa con la imagen grabada en hueco. Puede ser de polímero (fotopolímero), acero fino, acero o cerámica [2][4].
- Tintero y cuchilla. El tintero abierto es una cubeta sobre la que la cuchilla barre el cliché; el tintero cerrado es una copa estanca que se desplaza sobre el cliché y hace de cuchilla, manteniendo la tinta aislada del aire [1]. Las diferencias se desarrollan en la guía de tintero cerrado o abierto.
- Tampón. El elemento de silicona que recoge y transfiere la tinta.
- Utillaje. El molde o base que sujeta la pieza en la posición correcta bajo el tampón.
- Sistema de transporte. En las máquinas de lanzadera, la pieza queda fija y el tampón se desplaza entre estaciones para depositar cada color; en las de cinta transportadora (conveyor), la cinta lleva las piezas por las estaciones de impresión [1].
El número de colores depende del modelo: las máquinas de tampografía del catálogo de IBPRINT van de 1 a 6 colores [1]. Cómo elegir entre ellas se trata en la guía de tipos de máquinas de tampografía.
¿Sobre qué materiales y piezas sirve la tampografía?
La tampografía sirve para decorar y marcar piezas pequeñas, sobre todo cuando no son planas. Imprime sobre plásticos técnicos, ABS, policarbonato, PMMA, poliamida, POM, poliestireno y PVC rígido, y también sobre metal, vidrio, cerámica, caucho y silicona [1]. Como el tampón se adapta a la superficie, llega a zonas curvas, cóncavas, convexas y con relieve.
Hay una excepción importante: el polipropileno (PP) y el polietileno (PE) no se pueden imprimir sin un paso previo. Su tensión superficial es demasiado baja para que la tinta ancle; Teca-Print marca un mínimo de 38 dinas/cm [2], y por eso estas piezas se tratan antes por flameado, corona o plasma [1]. Qué es la tensión superficial, cómo se mide en dinas y qué tratamiento conviene en cada caso se explica en la guía de por qué la tinta no agarra en el plástico.
Clichés y tampones: los consumibles que marcan el resultado
Los dos consumibles que marcan la calidad y el coste de cada trabajo son el cliché y el tampón. El cliché se elige, sobre todo, por la tirada: uno de polímero es barato y rápido de hacer pero dura poco, y uno de acero o cerámica cuesta más y aguanta tiradas largas. Teca-Print publica estos valores orientativos de vida útil, medidos en ciclos de cuchilla (no son cifras contractuales) [4]:
| Tipo de cliché | Vida útil orientativa (ciclos) |
|---|---|
| Polímero | ~10.000 |
| Polímero de larga duración | ~25.000 |
| Acero fino | ~100.000 |
| Acero | ~1.000.000 |
| Cerámica | hasta 3.000.000 |
Los clichés de polímero se graban siempre tramados [4]. Los tipos de cliché, su resolución y cuándo compensa cada uno se desarrollan en la guía de clichés de tampografía.
El tampón es de silicona y se elige por forma, tamaño y dureza según la geometría de la pieza y el tamaño del grafismo [5]. Teca-Print fabrica tampones de 39 a 68 Shore 00 Si (tolerancia ±2) y ofrece más de 2.000 formas [3]. Su regla práctica es «elegir siempre el tampón más duro, más puntiagudo y más grande posible». Un tampón más duro imprime contornos más nítidos y rinde mejor sobre superficies estructuradas; uno más puntiagudo deja salir mejor el aire al recoger y depositar la tinta [3]. Esa escala Shore 00 Si es la de Teca-Print y no es directamente comparable con otras escalas como la Shore A, así que conviene nombrar siempre la escala. La elección de dureza y forma se detalla en la guía de tampones de tampografía.
Ventajas y desventajas de la tampografía
La principal ventaja de la tampografía es que imprime sobre superficies curvas, irregulares y tridimensionales y reproduce detalle fino [1][3]; su principal límite es que el área de impresión es pequeña y la capa de tinta, fina, de 4 a 10 µm [1][2]. Sus puntos fuertes y sus límites, con la fuente de cada afirmación:
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Imprime sobre superficies curvas, irregulares y tridimensionales, porque el tampón se adapta a la forma [1][3] | El área de impresión es pequeña: el tampón y el cliché limitan el tamaño del grafismo [1] |
| Reproduce detalle fino y contornos nítidos (un tampón más duro ayuda) [3] | La capa de tinta es fina, de 4 a 10 µm [2]; para capas gruesas u opacas sobre áreas grandes rinde más la serigrafía |
| Permite varios colores húmedo sobre húmedo, sin secado intermedio [2] | El polipropileno y el polietileno exigen pretratamiento previo [1][2] |
| Imprime sobre muchos materiales: plásticos técnicos, metal, vidrio, cerámica, caucho y silicona [1] | Las tintas habituales secan por evaporación de disolvente [1]; como con cualquier tinta de disolvente, conviene ventilación y seguir la ficha de datos de seguridad |
¿Cuándo no conviene la tampografía?
La tampografía no es la técnica adecuada cuando el grafismo es grande o la superficie es plana y extensa: ahí la serigrafía deposita más tinta sobre más área y mantiene mejor la cobertura. Tampoco es la vía más eficiente para imágenes a todo color, con fotografías o degradados complejos sobre objetos, donde encajan mejor la impresión digital UV o el DTF UV.
La regla práctica: piezas pequeñas, tridimensionales o curvas, con marcas de detalle y una o varias tintas planas, llaman a la tampografía; las superficies planas y las áreas grandes, a la serigrafía; las imágenes fotográficas a color sobre un objeto, a la impresión digital. La comparación completa, por geometría, tirada, número de colores y durabilidad, está en la guía serigrafía, tampografía o impresión UV.
¿De dónde viene la tampografía?
La tampografía comparte principio con una técnica que aún se usa para decorar esferas de reloj: un tampón de gelatina o silicona recoge el barniz de una placa de acero grabada, de la que se ha rascado el sobrante, de modo que el color queda solo en el grabado, y lo estampa sobre la esfera, con secado en estufa entre pasadas [6]. Ese es, en esencia, el mecanismo de la tampografía moderna.
El salto a escala industrial llegó con los tampones de silicona, que sustituyeron a los antiguos de gelatina y permitieron automatizar el proceso; hoy el estándar es la silicona [3][6]. Sobre el inventor y la fecha exacta las fuentes no coinciden, así que no fijamos aquí una atribución concreta.
En el catálogo
Fuentes
- Máquinas de tampografía de 1 a 6 colores (página de categoría). IBPRINT. Consultado el 23 de octubre de 2026.
- Pad printing, FAQ. Teca-Print AG. Consultado el 23 de octubre de 2026.
- Printing pads. Teca-Print AG. Consultado el 23 de octubre de 2026.
- Cliché plates. Teca-Print AG. Consultado el 23 de octubre de 2026.
- Cualificación profesional «Impresión en serigrafía y tampografía» (ARG419_2). INCUAL, Ministerio de Educación (RD 1955/2009; Orden PRE/1633/2015). Consultado el 23 de octubre de 2026.
- Cadranographe / cadranographe (décalque). CSFO, orientation.ch (orientación profesional oficial suiza). Consultado el 23 de octubre de 2026.